Inicio › Foros › Foro Carácter Cristiano › La importancia de entender que vivimos por gracia › Respuesta a: La importancia de entender que vivimos por gracia
Valentina González Gómez
La importancia de entender que vivimos en la gracia de Dios.
Recibimos la gracia de Dios cuando se nos concede un favor de forma gratuita y sin merecerlo. Cuando hablamos de la gracia de Dios nos referimos a todas las bendiciones que él nos concede porque le place, especialmente la salvación y el perdón de nuestros pecados. “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” (Romanos 5:8). La gracia ha hecho posible la manifestación más maravillosa del amor de Dios para con nosotros. Él estuvo dispuesto a enviar a su Hijo Jesús a morir en la cruz para que todos tengamos la oportunidad de recibir salvación y vida eterna. Ninguno de nosotros lo merecía, pero Dios en su infinito amor, decidió concedernos ese gran regalo, “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.” (Efesios 2:8-9). Entonces una de las cosas importantes que debemos entender es que somos salvos por su gracia.
La gracia de Dios nos permite acercarnos a Él. “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” (Hebreos 4:16). Dios es un Dios cercano y podemos acudir a Él en todo momento. A Él le encanta que nos acerquemos en confianza como un niño se acerca a su padre amoroso. No debemos tener temor porque aun cuando Dios conoce todos nuestros fallos y nuestros pecados, Él nos recibe con misericordia y gracia. Cuando vamos a Él en humildad Dios nos perdona, nos restaura y nos da fuerzas para seguir adelante. Otro dato importante es entender que La gracia de Dios nos transforma, “Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente,” (Tito 2:11-12). La gracia de Dios no solo nos trae la salvación y el perdón de nuestros pecados, sino que nos transforma y nos ayuda a obedecer a Dios en nuestro diario vivir. Nos enseña a vivir la vida de piedad que Él desea y nos da la valentía para rechazar las cosas que nos alejan de Él y de su voluntad para nuestras vidas.
No conforme con estas, si nos ponemos a analizar vamos a llegar a muchas más conclusiones. Veamos otra, que es entender que la gracia de Dios Es abundante y es para todos, “Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo.”(Romanos 5:15). El pecado entró al mundo a través de Adán y su transgresión y con este vino la muerte física y espiritual. Sin embargo, Dios no nos dejó abandonados a nuestra suerte. Él tomó la iniciativa, envió a Jesús y a través de Él nos concedió gracia abundante que está al alcance de todos. Dios anhela que dejemos el pecado y nos volvamos a Él. Es por medio de Jesús que recibimos la vida eterna, el perdón de nuestros pecados y es a través de Él que somos reconciliados con Dios. Somos justificados por medio de Cristo, “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,” (Romanos 3:23-24); Por nosotros mismos no merecemos ni podemos hacer nada para ser justificados ante Dios. Todos hemos pecado, ninguno de nosotros está sin culpa y deberíamos pagar por todo lo el mal que hemos hecho. Pero Dios, en su gracia, decidió guiarse por su gran amor para con cada uno de nosotros y nos justificó de forma gratuita a través de la muerte de Jesús en la cruz.
Ahora, ¿Hemos recibido la gracia de Dios, la hemos entendido?, ¿Qué fruto ha producido o está produciendo esa gracia en cada uno de nosotros?, ¿seguimos pensando que merecemos algo de parte de Dios porque somos muy buena gente, o porque nos esforzamos demasiado?, ¿seguimos pensando que todos tienen que hacer las cosas como decimos porque siempre tenemos la razón?, ¿creemos que siempre nos están ofendiendo y no nos damos cuenta que ofendemos peor?, ¿Qué clase de fruto se está viendo en nuestra vida? Solo por su gracia fuimos declarados justos, y recibimos esa justicia solamente por la fe en Cristo, y recibimos el perdón de todos nuestros pecados, la limpieza de todos nuestros pecados, la renovación en el Espíritu Santo y la capacidad de morir cada día más a nuestras malas obras, para que nos ocupemos en las buenas obras de Dios, en las instrucciones que nos da su Palabra, en sus mandamientos.
